Arenas raras en acto. Presentación de «Un viaje weird a los confines del psicoanálisis». Por Mauricio González González.


«Para nosotras se trataba de intrigar
en el sentido de dejar el campo libre
a las múltiples traducciones posibles,
que sean no sólo versiones múltiples
de respuestas a la pregunta sino también
de la misma pregunta.»

Vinciane Despret e Isabelle Stengers
«Las que hacen historias. ¿Qué le hacen las mujeres al pensamiento?«

Año 2025, usted ha despertado como cada mañana. Todo aparenta normalidad, trivialidad. No obstante, sin que nadie lo haya advertido, el mundo en el que usted creyó descansar ha cambiado: la forma en la que usted cultivó un oficio caducó; ya no existe una noción de humano capaz de asimilar las experiencias en curso, la sociedad en la cual usted pensó haber participado es propia de un proyecto de tierras lejanas que pocas veces operó en el territorio al que usted pertenece, la noción de cultura que estabilizaba aquello adquirido generación tras generación se ha revelado más un laboratorio de experimentación e innovación que un legado ancestral atesorado milenariamente, lo femenino es un invento viril del que cierta elite se privilegió y, la naturaleza, sí, ¡la Madre Naturaleza!, se vio traicionada ordinariamente por una especie que la subvirtió, la intervino y co-creó, al grado de que uno de sus mayores baluartes, uno de particular magnificencia, el planeta Tierra, se ha visto alterado geológicamente por la acción de un sistema económico cuyos prejuicios han marcado el fin de numerosas especies, incluyendo a la que le inventó. Usted habita el siglo XXI y el mundo en el que usted se formó se ha desvanecido, ha dejado de existir.

No son pocas las certezas que se han conmovido y muchos de los pares de oposición que cifraban la construcción de sentido moderno se han puesto por lo menos en cuestión: el par idea- acción, pero también cuerpo-mente, naturaleza-cultura, masculino-femenino, significante- significado, sujeto-objeto, por mencionar sólo algunos, han cedido a figuras más complejas e inestables a las que difícilmente no se puede dar lugar: el tiempo presente lo reclama ante un planeta herido que tiene al reloj climático marcando el final de las condiciones que produjeron la vida tal como la conocemos. Todo se está transformando y, tal como nos permiten ver numerosos campos de saber, conviene mantenerse sensibles, atentxs y flexibles a los diversos inéditos.

En este paisaje que no deja de atraer tintes distópicos, la afronta de hacer operar prácticas cuyo punto de originación se remonta a la modernidad, como lo es el psicoanálisis, y que por mucho que se ha intentado reducir a ella constatamos que se disloca permanentemente, un libro como Un viaje weird a los confines del psicoanálisis nos parece por demás significativo. Compilación que agrupa 12 ensayos escritos bajo las plumas de Fernando Barrios, Helga Fernández, Helena Maldonado Goti y Roberto Marín Villalobos, junto al generoso prólogo de uno de los traductores de Nick Land al castellano, Ramiro Sanchiz, resulta vital para quienes empeñan las horas y sus días en dar lugar a malestares imposibles en un mundo densamente enrarecido.

En varios lugares y mediante diferentes derroteros, el libro no cesa de hacer presente que la ficción, particularmente la ficción especulativa, forma parte de las maneras en que la imaginación conceptual freudiana y las elaboraciones lacanianas se maquinaron, que nunca hicieron falta y que incluso produjeron afirmaciones tan extravagantes como las que se permite Jacques Lacan con relación a la confianza que destina a la ciencia ficción dentro de una entrevista de 1974. Ficción teórica que no deja de tener efectos concretos a través de una práctica cuya vigencia se juega en cada sesión, ficciones tangibles que a la fecha nos orientan en el exigente ejercicio de asumir caso por caso y así dar acogida a todo aquello que portan quienes se allegan a un consultorio. Y es en ese punto donde Helga Fernández es contundente: su escrito “El psicoanálisis: una ficción teórica” identifica dos tipos de dogmatismo, el de lectura y el de la pluma, a los que hace frente al habilitar una relectura de, por ejemplo, el caso del presidente Schreber o el Proyecto de psicología para neurólogos de Freud, como piezas expuestas a la mirada de Arthur Rimbaud, William Blake o Philip K. Dick, haciendo con ello un movimiento que en antropología Eduardo Viveiros de Castro le nombró como la de ser capturado por el punto de vista del nativo. Ya no se trata de dar cuenta de la ficción a través de un cierto corpus pretendidamente psicoanalítico, sino de asumir la potencia de la ficción para dar cuenta de aquello que se asumía revelado por el psicoanálisis y, por ende, coagulado.

Por su parte Helena Maldonado en “El misterio del ser hablante: bucles y laberintos de la especulación”, nos deja ver algo que hizo de Roy Wagner un referente para desestabilizar la etnografía de su época y que, a la fecha, forma parte de las herramientas más potentes para dar cuenta de la cosmopolítica de numerosos pueblos: que lo dado y construido no pueden presuponerse, son elementos que han ser descritos al fuego de la experiencia de cada colectivo, en campo, produciendo con ello lo que aún hoy algunos conocen como ontosemiótica, mas Helena lo hace desde un lugar aún más sorprendente, pues su apariencia es más consistente: nos muestra con la física, bajo su inflexión cuántica, que no existe otro determinismo que no sea uno débil, donde un realismo agencial, siguiendo a Karen Barad, es posible sólo por interactividad de su materiación, acercándolo a la noción de sujeto y verdad que Lacan hace operar, que no pueden ser dados de antemano, donde lo interno y externo son imposibles de delimitar bajo las superficies con que las elabora, tal como acontece en la literatura de Borges, en Lovecraft, con Macedonio Fernández.

Sucede algo similar con la apuesta de Fernando Barrios quien muestra, siguiendo a Rodrigo Bastidas, la inconsistencia identitaria de un RSI sud/acá que se afirma en un estar más que en su ser, con una pluma que no ha cesado de de/generar al psicoanálisis bajo diferentes recursos y dispositivos, buscando posibilitar, de forma por demás necesaria, la legibilidad de aquello que no tiene lugar y que, incluso, no debería tenerlo de cualquier forma, acercando posibilidades como las que habilitó Marilyn Strathern al mostrar que la noción de género en Melanesia no sólo era susceptible de transformarse, sino que dependía de componentes más-que- humanos que impedían estabilizarle al ser permanentemente intervenida por complejos relacionales.

Asimismo, los diferentes ensayos que articula el trabajo de Roberto Marín exploran el complicado discernimiento de lo que actualmente se comporta irreductible a las convenciones de lo vivo y lo muerto, valiéndose de aproximaciones artísticas o tecnológicas que no dejan de resonar con elaboraciones de entrañables autoras como Elizabeth Povinelli, quien acuña el concepto de geontopoder para dar cuenta de las diversas formas de gobernanza que se ejercen sobre la diferencia en el capitalismo tardío, las cuales operan mediante figuras de pensamiento que pueden condensarse como el Desierto, donde se localiza lo inerte absoluto, lo nada vivo, cuyo imaginario es el extractivismo y la innovación tecnológica; el Animismo, en el que típicamente se ha localizado a pueblos originarios que sostendrían una cosmología del todo vivo, pero incluso también de aspiraciones biofílicas ambientalistas y; el Virus, en el que lo no vivo se comporta como algo vivo y viceversa, a la manera de los novedosos virus que acechan a la población mundial y que se imaginan actuando como si fueran hackers o resistencias moleculares. Todo ello, sea desde el locus de enunciación del poder o desde el pensamiento crítico, participa de esa forma de gobernanza que tiene al planeta en vilo y, con él, a numerosos modos de existencia, por lo que mostrarse indómito a ello, tal como hace Roberto siempre con psicoanálisis, participa de las formas barrosas y dislocadas en las que numerosas líneas de fuga se ensayan, innovando, agrupando un sinfín de experiencias inasimilables.

Y si bien esta reseña es precaria al mostrar sólo fragmentos del material tan rico que contiene el libro, pues merecerían algún tipo de mención el lugar que toma el horror, la hiperstición, la agonía, lo composible o algunas de las derivas posthumanistas, hay dos elementos que deseo no perder y que aparecen reiterados discretamente en el discurrir de los diferentes escritos: por un lado, un buen número de referencias a autorxs latinoamericanos que, desde el prólogo, van refrescando las fuentes a las que ordinariamente el psicoanálisis se acerca, que por cierto no se ciñen sólo a literatura, pues la plástica, el cine y la música también sazonan algunas páginas, haciendo de la opción decolonial más que una simple puesta de principios que algún día llegará. Por otro lado, y esto es particularmente significativo para cualquier practicante, la afirmación, en lugares dispersos, de una analítica del acto –en términos de Jean Allouch– que permite poner las claves en términos fortis, del cómo hacer del psicoanálisis uno insumiso a la domesticación, al academicismo y a la esclerosis de la erudición que numerosas lecturas, instituciones y asimilaciones intentan sobre él, que incluso pueden autoadscribirse lacanianas pero que en su acontecer, resultan tanto o más normalizantes que aquellas de las que supuestamente pretendían escapar.

Así pues, si la ficción especulativa, y en especial la weird, se muestra indómita a los aparadores de géneros literarios, a los catálogos mercantiles y a la estandarización taxonómica de las analíticas de quienes hacen de la acumulación, incluso de saber, insignia de valoración, resulta no sólo un acto creativo y divertido el emparentar de forma rara la literatura extraña con psicoanálisis, sino más bien emerge como un acto de resistencia a las formas en que éste intenta ser capturado actualmente, un acto de insumisión a la altura de los tiempos, de los nuestrxs y de los por venir. Un libro que habilita pensar incluso imposibles.

Miércoles 26 de Noviembre de 2025 Librería Bonilla, Ciudad de México


Esta revista se sustenta gracias a la publicación, la difusión y la edición, sin ánimo de lucro, de cada uno de los miembros que la componen. Agradecemos la colaboración económica que el lector o la lectora quiera y pueda para lo cual dejamos nuestros datos.

CVU: 0000003100078641018285
Alias: enelmargen.mp
Mercado Pago

Desde el exterior: https://www.paypal.me/flagelodelverbo

Deja un comentario