Imagen de portada y cuidado editorial: Agostina Taruschio
Publicamos a continuación las palabras de bienvenida de Amanda Nicosia al Fanzine #3: “Conversaciones desde la trinchera: ante el asedio de la época, ¿cómo construir espacios que alojen?” en el que más de 30 trabajadores de salud mental orientados por la ética del psicoanálisis, en nombre propio o en equipo, intentaron bordear la pregunta por las condiciones de hospitalidad en la contemporaneidad desde la arena de sus prácticas situadas en instituciones y/o organismos de distintas partes del país. La presentación se llevó a cabo el día 27 de septiembre de 2026 en el Centro Cultural Thames en el marco del Festival de En el margen y estuvo a cargo de Yanina Marcucci, Amanda Nicosia, Cecilia Carné y coordinada por Agostina Taruschio.
Buenas tardes a todos. Quiero primero compartir con ustedes los siguientes agradecimientos:
A los compañeros de la delegación editorial que organizaron y trabajaron mucho para hacer posible este festival por el cumpleaños Número 11 de la revista En el Margen: Gabriela Odena, Mariana Castielli, Gerónimo Daffonchio, Agostina Taruschio, Laura Gobatto, Valeria González, Marisa Rosso, Andrés Hoffman y Ariadna Mierez
A quienes trabajamos en la edición de esta publicación: Helga Fernández, Agostina Taruschio, Yanina Marucci, Leticia Gambina Y Gerónimo Daffonchio.
A Agostina Taruschio, por compartir su pregunta sobre ¿Cómo construir escenarios que alojen? Y armar de esta manera un escenario que aloja, porque creo que el Ciclo de conversaciones y esta publicación es eso. También le agradezco haberme invitado a decir unas palabras.
A Helga Fernández, por proponer el formato fanzine para esta publicación, porque nos permitió jugar y ampliar las posibilidades de acompañar los textos, y también agradecerle por armar escenarios que alojan como es la revista En el Margen y tantos otros espacios de trabajo que genera e invita.
A los autores de los textos, muchísimas gracias, y a todos quienes participaron del ciclo.
A todos los acá presentes.
Es una alegría enorme darle la bienvenida a esta publicación porque, queriéndolo o no, es un mapa, una radiografía federal de las condiciones actuales de trabajo en instituciones. También es un testimonio sobre cómo este momento histórico asedia en su paso firme de destrucción y cercenamiento del acceso, se podría decir así, a cualquier derecho humano.
En estas páginas se intenta decir lo que no es fácil de poner en palabras, lo que desborda, lo que irrumpe en el sufrimiento social actual, se escribe lo paradójico –cuando el consumo tranquiliza, cuando la mala suerte es que no te condenen, cuando las condiciones de vida enferman, cuando una internación no es el último recurso sino el más humano-, y se habla desde: desde los dispositivos, desde las trincheras y desde la necesidad de inventar algo.
Quisiera comentar algunas cuestiones sobre el formato de publicación. Como instrumento o dispositivo el fanzine es un medio que da voz y pone a circular ideas o temas que no tienen lugar o no llegan a los medios oficiales, trata de difundir lo urgente, dando lugar autogestivamente a lo que no tiene lugar. Como el psicoanálisis, que toma los restos, los fenómenos marginales, lo que no encuentra lugar en otros discursos y le da un tratamiento posible.
Estos movimientos son solidarios con nuestra política editorial, que se ubica en el margen, no al margen de este momento histórico ni de sus consecuencias sobre la subjetividad, sino tratando de recuperar lo que se juega en los márgenes, lo descentrado, lo novedoso, lo que no entra por otros lados.
En esta publicación hay dos yapas importantes: incluir las conversaciones que tuvieron lugar en los encuentros, porque permite compartir y hacer circular lo que se pudo pensar y discutir colectivamente. Y publicar en colores, considero que esa decisión acompaña el espíritu de este fanzine, porque necesitamos colores en esta tiniebla del presente, como nos dice Agamben.
La tiniebla se puede leer en estas páginas, por momentos, como una situación de riesgo cierto e inminente. Acá hablan trabajadores colapsados, precarizados, en estado de urgencia, agotados, estallados, implosionados ante una situación crónica de carencia de recursos. Las colegas de Soberanía Sanitaria dicen en los márgenes nos agotamos, los compañeros de Santa Fe nos invitan desde el título de su trabajo a Pensar (en) el cansancio.
Lacan llamó a este estado fatiga de vivir(1), resultado de la carrera hacia el progreso. Ulloa lo llamó cultura de la mortificación, un empobrecimiento subjetivo, cuerpos agobiados y faltos de fuerza.
Sabemos que el bombardeo, la velocidad con la que se intenta dinamitar todo, es parte de una política del agotamiento, por lo cual imaginar algún futuro posible es indispensable y en estas páginas se trabaja con eso.
La tiniebla me trae preguntas: en estos tiempos y en estas condiciones ¿cómo estar analistas? ¿cómo afectarnos al cometido clínico? ¿Cómo dar lugar a la alteridad sin reproducir el desamparo? ¿Cómo fabricar un tiempo de espera en la urgencia? Cuando justamente es lo que no tenemos. Lo inmediato, el no poder parar, ir a contra reloj, nos ubica en un régimen temporal que no nos permite pensar.
El año pasado publicamos en la revista un texto de Marie Weber, llamado “Precariedad, dimensionar lo inhabitable… institucional”(2), lo retomo en esta ocasión porque la autora nos propone que poder pensar qué nos hace precarios nos permitiría salir del estado de incertidumbre y de desorientación que se genera cuando se apaga la esperanza o la expectativa de un futuro próximo mejor.
Ella crea el neologismo “ogronización” para hablar de la organización/institución como un ser que devora todo, es tiránico y tetaniza lo vivo alimentándose de la vitalidad sus agentes.
Entre incertidumbre y desorientación estamos en riesgo de convertirnos en los indios insomnes que comenta Lucrecia Martel en su libro Un destino común: caminan por su tierra arrasada sin poder reconocer su propio entorno, no pueden dormir, pululan por un paisaje que les es desconocido, la lengua no les ofrece categorías para nombrar lo que pasa. Zombies. Un modo de describir la dependencia al orden simbólico y los efectos ante la destrucción.
Lo urgente a difundir es que estas páginas fabrican tiempo, construyen movimientos vitales contra la devoración y el arrasamiento. Se declaran militantes de una ética, hacedores de una práctica insumisa, indisciplinada, rondera, hospitalaria, incluyendo a los profesionales en la cuenta, para que ninguna vida sea indiferente, para no reproducir la lógica deshumanizante.
Cada texto a su forma sostiene
que es con otros
con los compañeros
donde se hace soporte
marco, borde, límite
tiempo de espera
donde se teje un vacío
que agujerea la urgencia
contra efectúa el presente continuo
se da lugar a otra cosa
se despliegan posibilidades
formas sutiles de apropiación
se reformula el espacio
se proponen formas clandestinas de acción
de desarme de conflicto
En estas páginas se bordea el encuentro con lo inasible de la experiencia, con el malestar, con lo imposible de soportar, se ensayan respuestas con potencia subjetivante, que es diferente a vivir en la cronicidad de lo que sigue pasando.
Estos textos combaten la captura del pensamiento, se apuesta a una lógica que rompe la verticalidad y da lugar a voces plurales, se propone trabajar desde una política de género para desactivar pre-conceptos patriarcales, se repiensa el sistema de salud como un sistema de cuidado y de armado de proyectos.
También se lee que no hay burocratización de la práctica ni protocolos ni botis que suturen las grietas del Sistema de salud, porque no se trata de suturar, sino de dar lugar. Como dicen en su texto las colegas del Grupo clínico de Córdoba, se trata de inventar modos posibles para ir a contrapelo del neoliberalismo y a pelo del deseo.
Antes de terminar, quiero decir algo más sobre el trabajo editorial. Las editoras y los editores no somos replicantes, no somos correctores, acompañamos al autor o los autores en hacer pasar lo que se quiere decir, a nombre de quien escribe, y acercarlo a lectores, que también son parte del proceso editorial.
Trabajamos sosteniendo que así como quien escucha determina al que habla, quien lee determina lo escrito, lo reimprime, lo reedita. De este modo, esperamos que la circulación de este fanzine entre los lectores pueda abrir a nuevos sentidos, nuevas formas de apropiación, como la trinchera, que como dicen estas páginas se hace cada vez.
Muchas gracias.
Notas:
Textos que acompañan:
Agamben, G. (2008). ¿Qué es lo contemporáneo?, en Desnudez. Adriana Hidalgo Editora.
Martel, L. (2025). Un destino común: Intervenciones públicas y conversaciones. Caja Negra Editora
Nancy, JL, Segui, A. (2016). Sobre el comercio de los pensamientos. La marca Editora.
Ulloa, F. (1995). Novela clínica psicoanalítica: historial de una práctica. Paidós.
Amanda Nicosia
Estudio en la Universidad de Buenos Aires. Practica el psicoanálisis actualmente en el ámbito privado en la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires. Acompaña como docente y supervisora a profesionales en la Institución Fernando Ulloa. Forma parte de la Delegación editorial de En el margen desde el año 2018.
Para adquirir el Fanzine #3, podés hacerlo a través de Tienda Nube, en el siguiente link: Conversaciones desde la trinchera. Ante el asedio de la época, ¿cómo construir espacios que alojan?) o escribiendo a enelmargenrevista@gmail.com
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