Conferencia en la Universidad de Yale (24 de noviembre de 1975). JACQUES LACAN.


En el margen publica algunas notas que fueron tomadas en el curso de conferencias y de charlas de Jacques Lacan con estudiantes, en noviembre-diciembre de 1975, en el marco de invitaciones de distintos departamentos universitarios norteamericanos. Por la extensión de las mismas lo iremos haciendo de manera paulatina. Recordamos que ya fue publicada una serie de preguntas que le hicieron los estudiantes de manera escrita y que Lacan leyó de forma aleatoria.

Estas conferencias no tienen texto original escrito, de manera que las notas publicadas están hechas a partir de estenografías, de registros, incluso de una traducción del inglés. Tienen un carácter parcial, un estilo quebrado y asertivo, y respetan la forma hablada. No fueron corregidas por el autor.

Lamentablemente falta el registro de la discusión que se sostuvo con Chomsky. Una discusión a la que se refiere en la segunda clase del Seminario 23, El sínthoma, del 9 de Diciembre de 1975, al regreso de los EE.UU. ―  ver Jacques LACAN, Seminario 23, El sínthoma, 1975-1976, Versión Crítica de Ricardo E. Rodríguez Ponte ―.

Helga Fernández, edición.


Esto no es fácil …It is not easy to speak in a country which is perfectly strange for me. Ustedes ven que trato de hacerme entender por cada uno aunque mi inglés sea mas bien elemental y yo intente mejorarlo; intente mejorarlo este año, de modo algo paradojal por la lectura; por la lectura de Joyce (risas). Uno de mis auditores inspirado por mi reciente conferencia (una conferencia que me fue pedida para abrir el Congreso sobre Joyce) – un auditor de mi seminario donde las personas se apretujan en multitud para mi gran sorpresa como para la de todos y,donde naturalmente, yo no había enunciado mi conferencia sobre Joyce, escribió un artículo en una revista francesa donde la literatura es particularmente retorcida. Torcida, así. Pero a veces aparecen cosas en esta revista que hacen sentido -a veces mucho sentido- y en particular lo que fue anticipado por mi auditor : él anticipó que después de Joyce la lengua inglesa ya no existía.
Evidentemente,esto no es verdad en tanto que hasta “Finnegan’s wake” Joyce respeta lo que Chomsky llama la “estructura gramatical”. Pero naturalmente, él se las hizo ver duras a la lengua inglesa. Hasta llegó a inyectar en su propio género de inglés palabras pertenecientes a un gran número, de otras lenguas, incluido, allí el noruego y hasta ciertas lenguas asiáticas él forzó las palabras de la lengua inglesa obligándolas a admitir otros vocablos, vocablos que no son enteramente respetables si puedo decirlo, para alguien que use el inglés.
Puede decirse que en inglés existen, en el conjunto, dos clases de vocablos: los de raíz latina y aquellos llamados germánicos que, de hecho, no son germánicos pero pertenecen a, otra rama del indoeuropeo, el anglosajón.
Es del lado anglosajón que se encuentran las raíces germánicas pero, al final,hay algo de específico a estudiar en el inglés, en tanto que tal, para captar aquello que lo caracteriza en oposición a las otras lenguas. Pero lo importante, al menos para nosotros, analistas; tal como lo concebimos,es decir la verdad. Y como nosotros tenemos una idea un poco particular de esta verdad, sabemos que esto es muy difícil. Y como ha sido convenido que yo hablaría primero y que inmediatamente habría preguntas, me gustaría comenzar por tomar aquello que es llamado, justamente, contacto con ustedes que están aquí esta tarde, planteando -¿por qué no?- yo mismo preguntas. Naturalmente ello supone que ustedes tengan a bien responder aunque fuese con otra pregunta.
En primer lugar quisiera dirigir una pregunta, precisamente a aquellos que han elegido plantearse como analistas; querría preguntarles y yo tendría que necesariamente responder en primer lugar como han llegado ellos a eso que después de todo puede ser llamado razonablemente su Job. Ser un analista es un Job y, de hecho, un job muy duro. Hasta es un trabajo inhabitualmente fatigante y, si retomo las palabras del último analista que enfrenté antes de esta visita a los E.E.U.U., él me confiaba que había tenido necesidad de descansar un poco entre cada uno de sus análisis y,que eso daba su ritmo a su trabajo.
En cuanto a mí, para decirles la verdad, no he tenido tiempo de descansar entre dos análisis. Ello debido a que por el hecho de mi notoriedad, muchas personas vienen para ser analizadas, para demandarme que las analice. Ayer a la tarde en la casa de Shoshana Felman un grupo de jóvenes me preguntaban como elegía a mis pacientes. Respondí que yo no los elegía así tan simplemente, sino que ellos tenían que testimoniar acerca de lo que esperaban de su petición.
Ahora permítanme responder a mi pregunta: ¿cómo llegué a ser psicoanalista?. Llegué allí algo tarde, no antes de los treinta y cinco años. Yo había arriesgado, lo que se llama en Francia, una tesis de doctorado en medicina. Ese no era mi primer escrito, pues una tesis tiene que ser realmente escrita. Una tesis es, por definición, lo que ha sido escrito y defendido. En esa época,una tesis era asunto serio por el cual uno se exponía a la contradicción.
Hoy, uno se presenta ante un jurado habitualmente compuesto por dos o tres de sus antiguos maestros, perfectamente informados del asunto, que muy a menudo les ha sido sugerido a ustedes. Ese no era mi caso. Debí realmente, imponer mi tesis. La había llamado, esto es para los psiquiatras presentes, “De las psicosis paranoicas y sus relaciones con la personalidad”. En aquel tiempo,yo era ingenuo. Creía que la personalidad era algo fácil de aprehender. No osaría ya dar ese título a aquello de lo que se trataba, de hecho, no creo que la psicosis tenga algo que hacer con la personalidad. La psicosis es un ensayo de rigor. En ese sentido, yo diría que soy psicótico. Soy psicótico por la sola razón que siempre he tratado de ser riguroso.
Eso, evidentemente, va bastante lejos en tanto supone que los lógicos por ejemplo, que tienden hacia ese fin y también los geómetras, compartirían, en último análisis, una cierta forma de psicosis. Hoy, yo pienso así. No emprendí esa tesis imprudentemente; había reunido treinta y tres casos de psicosis: en ninguno había hecho excepción a esta búsqueda de rigor. Pero como uno no puede -contrariamente a la práctica común, pienso que no se puede- hablar de treinta y tres casos (mi tesis habría tenido millares de páginas), me contenté con escribir una tesis de un número razonable de páginas, quiero decir de un volumen que pudiera ser,tenido en la mano, y hablaba allí de uno de esos casos que me parecía ejemplar,especialmente por el hecho que la persona en cuestión había hecho numerosos escritos. Había hecho esos escritos bajo la forma de numerosas cartas ultrajantes para una cantidad de personas, quiero decir que era erotomaníaca.
Un cierto número de personas aquí saben, pienso, lo que es un erotomaníaco: la erotomanía implica la elección de una persona mas o menos célebre, y la idea de que ésta persona no concierne, más que a ustedes. Sería necesario hallar la raíz que toma esta idea, aunque eso haya sido imposible hasta el presente.
Lo que es cierto es que, una vez puesto en marcha el mecanismo, cada hecho prueba que el ilustre personaje (en ese caso una mujer) está en relación amorosa, no con la personalidad sino con la persona nombrada, designada,por un cierto nombre. En esa época esa persona aparecía con su nombre en los periódicos, a raíz del gesto que había tenido contra una actriz entonces célebre, de modo coherente con su erotomanía dirigida sobre esa actriz, la misma que ella había dirigido en otros momentos sobre otras celebridades (no es extraño ver operar ese deslizamiento de una figura a otra). En todo caso ella había herido ligeramente a esa actriz y fue enviada a prisión. Me permití a mí mismo ser coherente y pensaba que una persona que sabía siempre tan bien lo que ella hacía sabía, también aquello a lo cual la conduciría, y fue un hecho que su estada en prisión la calmó. Del día a la noche desaparecieron sus rigurosas elucubraciones desplegadas hasta ese momento. Me permití -tan psicótico como mi paciente- tomar eso en serio y pensar, que si la prisión la había calmado, eso era lo que ella había buscado realmente.
También di a eso un nombre mas bien bizarro: yo lo llamé “paranoia de autopunición”.Evidentemente eso era quizás llevar la lógica un poco lejos. Y ello me hizo notar que había en Freud algo del mismo orden. Freud no estudió principalmente a los psicóticos. Pero, como yo, estudió los escritos de un psicótico: el famoso presidente Schreber y, con respecto al presidente Schreber, Freud no adopta el mismo tipo de posición que yo. Es verdad que ese era un caso de lógica mucho mas avanzado. Pero yo destacaba, a causa de lo que hace al fondo de su pensamiento, Freud no era psicótico. El no era psicótico,contrariamente a muchos, porque él se interesaba en algo diferente. Su primer interés era la histeria. Y su vía de aproximación a esta otra cosa era perfectamente seria, consistiendo no en coleccionar escritos -pues los casos que él trataba no eran de personas a inundar de escritos, contrariamente a los psicóticos sino en escuchar. El pasaba mucho tiempo escuchando, y de lo que él escuchaba resultaba algo paradojal a la vista de lo que acabo justamente de decir,que era una lectura. Fue mientras él escuchaba a las histéricas cuando leyó que había un inconsciente.
Esto es algo que sólo podía construir y en lo cual estaba él mismo implicado; estaba implicado en que, para su gran sorpresa,él destacaba que no podía evitar el participar en lo que las histéricas le relataban, que era afectado, por eso. Naturalmente cada cosa de las reglas resultantes por las cuales estableció la práctica psicoanalítica es concebida para contrariar esta consecuencia, para conducir las cosas de tal suerte que se evite el ser afectado. A este fin promovió, un cierto número de reglas que son muy sanas,y que implican la suposición de que la histérica tiene,lo que se llama un inconsciente. Y lo que traté de hacer -me excuso por abreviar así- fue reconocer que cosa podía ser este inconsciente planteado por Freud. Ahora que los analistas son tan numerosos, todos pueden saber lo que es la lectura del inconsciente, pues después de todo, desde el tiempo en que han emergido los analistas, la gente ha comenzado a comprender algo, pero ese fenómeno, prácticamente impensable, de que tantas personas lleguen al análisis releva un real problema. ¡No sólo llegan a nosotros sino que retornan!. ¿Qué es lo que puede inducirlos a encontrar una satisfacción tal en el análisis, cuando pasar por el análisis es una experiencia tan poco confortable?. No todos son capaces de hacerlo. Es necesario tener una cierta dosis de eso, haber escuchado suficientemente sobre él para saber que puede tener ciertos efectos -esos efectos sobre los cuales cuentan realmente las personas que emprenden un análisis, aquellos que yo llamo los analizantes. Ellos cuentan sobre esos efectos, particularmente teniendo a la vista las cosas que traban su camino, cosas que tendrían que ver… no diría con el pensamiento, sino más bien con lo que le impide funcionar lógicamente, con lo que lo parasita (por ejemplo, una fobia u obsesiones estudiadas ahora de un modo casi exhaustivo, tal como las implica esta forma muy especial de enfermedad mental que es, precisamente una neurosis) o, en los casos de las histéricas, cosas que se manifiestan, en ellas mismas, por el cuerpo.
Estos efectos corporales, que han sido suficientemente calificados, constituyen lo que se pensó como siendo lo mismo que aquello que se llamaba, en otra época, los estigmas, por los cuales se identificaba a los así llamados hechiceros.
Es verdaderamente curioso que las cosas giraran de tal suerte que Freud pudiera suponer que la causa de todas esas neurosis -histeria, fobia, obsesiones-, debía ser buscada en lo que él llamaba el inconsciente.
Ahora, en nuestra experiencia -puedo decir “la nuestra” en tanto ella es asimilable- ¿qué vemos nosotros?, ¿qué entendemos nosotros cuando emprendemos el análisis de una neurosis?
Vemos, como Freud nos dice, a las personas hablarnos irresistiblemente de papá y mamá. En tanto que la única consigna que les damos es la de decir simplemente lo que ellos … no diría lo que ellos piensan, sino lo que ellos creen pensar, pues, nadie piensa y es pura ilusión pensar que se piensa, una ilusión que ha sido la fuente de un cierto número de sistemas filosóficos.
Imaginamos que pensamos, imaginamos que creemos lo que decimos. Saber y creencia son palabras claves en la boca de los pensadores, lógicos y … psicóticos, en último análisis. La única cosa que yo no puedo comprender es como ellos pueden hablar de saber y creencia, como si el saber pudiera ser perfectamente autentificado, en tanto que la creencia sería simple picadillo de opiniones. ¿Cómo podemos nosotros decir la diferencia entre saber y creencia?. Ellos tratan de dar criterios…
Hay un excelente escritor,un lógico llamado Hintikka, que ha escrito un libro así titulado, en el cuál él prosigue con intrepidez la tentativa de distinguir knowledge and believe. El cree profundamente que existe una diferencia. Pero porque él no ve que las tres cuartas partes del así llamado saber no son mas que creencia, hay allí algo que me divierte.
En todo caso, lo que nosotros oímos en el curso de un análisis es un esfuerzo para salir de todo eso por un camino que no tiene nada que hacer ni con él conocimiento, ni con la creencia; salir de allí diciendo solamente lo que está en su espíritu.
Lo que es fantástico es que, en tanto la gente toma ese camino son siempre llevados a algo que ellos asocian esencialmente a la manera en que fueron criados por su familia. Las primeras histéricas de Freud estaban muy preocupadas por su padre -todo lo que hay que hacer es leer la primera apertura,los “Estudios sobre la histeria” ; esto es enteramente destacable. Seguidamente a causa de estas histéricas, Freud llega a interesarse en los sueños, por el hecho que ellas le hablaban de eso.
Tratemos de cercar esas cosas correctamente, es decir tomando a Freud en el inicio, antes que él se comprometa en la metapsicología. La metapsicología implica la construcción de algo que presupone la hipótesis de un alma -esto es lo que significa meta-psicología ; supone la psicología como un dato.Evoca la metafísica, algo que permitiría considerar la psicología del exterior.
Antes de que Freud partiera en esa dirección, él había escrito tres libros : “La interpretación de los sueños”, “La psicopatología de la vida cotidiana”, y “El chiste y sus relaciones con el inconsciente”.
Lo que me sorprendió cuando leí esos tres libros, es que el conocimiento de Freud sobre los sueños estuviera restringido al relato que se le hiciera de ello. Podría decirse que el sueño real es inefable y, en numerosos casos, no es así. ¿Cómo puede ser la experiencia real del sueño?. Esa era una de las objeciones hechas a Freud : ella carece de validez. Pues es precisamente sobre el relato mismo y su material -la manera en que el sueño es relatado- que Freud trabaja. Y, si él hace una interpretación, es de la repetición, la frecuencia, el peso de ciertas palabras. Si tuviera, aquí un ejemplar de la “Ciencia de los sueños”, yo podría abrirla no importa en que página y ustedes verían que es siempre el relato del sueño como tal -como material verbal- lo que sirve de base a la interpretación.
En la “Psicopatología de la vida cotidiana” ocurre exactamente la misma cosa. Si no se diera cuenta del lapsus, o del acto fallido, no habría interpretación.
El mayor ejemplo es, dado por el chiste, cuya cualidad y sentimiento de satisfacción mostrado por quien ríe -Freud insiste en ese punto- provienen esencialmente del material lingüístico.
Eso me ha hecho afirmar, lo que me parece evidente, que el inconsciente está estructurado como … (yo he dicho”está estructurado como” , lo que sería quizás exagerar un poco en tanto se presupone la exigencia de una estructura- pero es absolutamente verdad que existe una estructura)… el inconsciente está estructurado como un lenguaje. Con una reserva: lo que crea la estructura es la manera en que el lenguaje emerge en el inicio en un ser humano. Esto es, en último análisis, lo que nos permite hablar de estructura. Los lenguajes tienen algo en común -quizás no todos, en tanto no podemos conocerlos todos, quizás haya excepciones- pero son verdaderos lenguajes los que encontramos tratando a los sujetos que llegan a nosotros. A veces ellos han conservado la memoria de un primer lenguaje, diferente de aquél que han terminado por hablar. De modo bastante curioso, Freud, destaca en su práctica que podría resultar de ello una forma curiosa de perversión -especialmente el fetichismo- que no está ordinariamente causado por ese tipo de ambigüedad . Pero pienso que hay aquí bastantes personas que recuerdan el famoso, Glaz auf der nase, que proviene del hecho que un germanófilo había conservado la memoria de la expresión inglesa; to glance at the nose . Freud combinó eso con otros hechos que él había reunido en lo concerniente al origen de los fetiches y que es que ellos implican múltiples significaciones en diferentes etapas que confluyen todas en el órgano macho. Es así que Freud, después de años de experiencia, llega a escribir los bien conocidos “Tres ensayos sobre la sexualidad” en la tentativa de construir algo que sería regular escansión del desarrollo para cada niño.
Creo que esta escansión está ella misma, íntimamente ligada,a ciertos patterns del lenguaje. Quiero decir que las así llamadas fases oral, anal, y hasta urinaria, están demasiado profundamente ligadas con la adquisición del lenguaje, que el aprendizaje de la higiene, por ejemplo, está manifiestamente anclado en la concepción que tiene la madre de eso que ella espera del niño -especialmente los excrementos- lo que hace que, fundamentalmente, sea alrededor del primerísimo aprendizaje del niño que giran todas las etapas de lo que Freud, con su prodigioso insight, llama sexualidad. Es necesario que abrevie un poco.
Yo propondría que lo que existe de más fundamental en las así llamadas relaciones sexuales del ser humano, tiene que ver con el lenguaje, en este sentido: que no es por nada, que llamamos lenguaje aquello que usamos como nuestra lengua materna. Es una verdad elemental del psicoanálisis que, pese a la idea de instinto, es muy problemático que un hombre esté de ninguna manera interesado por una mujer si él no ha tenido madre. Es uno de los misterios del psicoanálisis, el que el niño sea inmediatamente atraído por la madre, en tanto que la niña está en un estado de reproche, de desarmonía con ella. Tengo suficiente experiencia analítica para saber como puede ser devastadora la relación madre-hija. No es por nada que Freud elige acentuar eso, levantar toda una construcción alrededor de ello.
Ahora que he terminado esta introducción mas bien larga, me gustaría retornar a la pregunta que he planteado al inicio a los analistas aquí, en tanto que no es necesariamente de este modo particular, atípico, que ellos fueron conducidos al psicoanálisis. No les he siquiera dicho todo lo que recorrí antes de interesarme en los psicóticos y antes que ellos me condujeran a Freud, habiendo subrayado simplemente que en mi tesis, yo me encontré aplicando el freudismo sin saberlo. No voy a recomenzar. Eso ha sido una especie de deslizamiento, por el hecho que al final de mis estudios de medicina fui llevado a ver locos y a hablar de ellos y fui conducido a Freud que hablaba en un estilo que,a mi también, se me impuso por el hecho de mi contacto con la enfermedad mental .
No pienso que, realmente, pueda decirse que los neuróticos sean enfermos mentales. Los neuróticos son aquello que son la mayor parte. Felizmente ellos no son psicóticos. Lo que se llama un síntoma neurótico es simplemente algo que les permite vivir. Ellos viven una vida difícil y nosotros tratamos de aligerar su no confort. A veces les damos la sensación de que ellos son normales. A dios gracias, nosotros no los hacemos suficientemente normales para que ellos terminen psicóticos. Este es el punto en que debemos ser prudentes. Algunos de ellos tienen realmente la vocación de llevar las cosas hasta el límite.
Me excuso si lo que yo digo parece -lo que no lo es- audaz. Puedo solamente testimoniar de aquello que mi práctica me provee. Un análisis no tiene que ser llevado demasiado lejos. Cuando el analizante piensa que él es feliz por vivir es suficiente.
Así, me gustaría ahora que alguien me diga -y no estoy aquí como piedra de toque de la respuesta, quiero decir no soy yo quien es la piedra de toque- ¿cómo decide alguien autorizarse como psicoanalista en E.E.U.U?.
En tanto tengo esta ocasión de reencontrar cierto número de colegas, me gustaría tener una idea de lo que corresponde aquí a lo que he instituido en mi escuela y que yo llamo “el pase”.
Eso consiste en que, en el punto en que alguien se considera suficientemente preparado para osar ser analista, pueda decir a alguien de su propia generación,un par -no su maestro o un pseudomaestro- eso que le ha dado nervio para recibir personas en nombre del análisis.
Deben admitir que el descubrimiento del inconsciente es una cosa muy curiosa, el descubrimiento de una muy especializada suerte de saber, íntimamente anudada con el material del lenguaje, que se pega a la piel de cada uno por el hecho que es un ser humano y a partir del cual se puede explicar lo que he llamado,con razón o sin ella, su desarrollo, es decir como ha logrado ajustarse mas o menos bien a la sociedad.
Lo que me sorprende es hasta que punto ignoramos como terminamos nosotros por encontrar nuestro lugar aquí o allí -sin cálculo- porque estamos aspirados por algo.
Es cierto que llegué a la medicina porque tenía la sospecha que las relaciones entre hombre y mujer jugaban un rol determinante en los síntomas de los seres humanos. Ello me impulsó progresivamente hacia aquéllos que no habían superado eso, en tanto puede ciertamente decirse que la psicosis es una especie de falla en lo que concierne al cumplimiento de lo que he llamado “amor”.
En el dominio del amor, la paciente de la que les hablaba podía seguramente tener mucho de él en contra de la fatalidad. Y yo quisiera terminar con esta palabra . En la palabra fatalidad -fatum- hay ya una suerte de prefiguración de la noción misma de inconsciente. Fatum viene, de fari, la misma raíz que en infans, que naturalmente no se refiere como se lo supone comúnmente, a alguien que no habla; a partir del momento en que sus primeras palabras han cristalizado -cristalización material de eso que lo condiciona como ser humano- no se puede decir que él es infans.
Ahora si alguien quisiera responderme, consideraré que no he perdido mi tiempo en tanto lo invito a decir la verdad. ¿Cómo ha llegado allí?, no veo porqué alguien dudaría en decirlo.
Pueden decir simplemente: pertenecía a una Asociación Psicoanalítica, pues eso me parece una hermosa situación y me ha dado un trabajo no desagradable en tanto interesa a todo el mundo … Pero el fin de la verdad, es que entre hombre y mujer eso no marcha.Preguntas y respuestas:
El moderador, prof. G.Hartman: están invitados a plantear preguntas.

Jacques Lacan: ¿Quién comienza a parlotear?.

Dr.Stanley Leavy: Yo tengo una pregunta Dr.Lacan. Cuando nosotros analizamos tratamos de encontrar los fantasmas inconscientes.

J.L.: He tratado de dar una fórmula del fantasma pero no quiero, esta tarde, imponer mi modo de escribirla.

Dr.Leavy: Pero ¿cómo distingue usted el fantasma mismo y las palabras utilizadas para comunicarlo?. El análisis se cumple por el estudio -la lectura si usted quiere- sólo de las palabras del fantasma; ¿se puede suponer que existe un fantasma debajo o detrás del lenguaje?. ¿0 bien piensa usted que, el analista debe abstenerse de buscar algo fuera del lenguaje?.

J.L.: El analista opera dejándose guiar por los términos verbales utilizados por la persona que habla. Si Freud recomienda algo es, lo dice explícitamente,no presumir ninguna idea, cualquiera fuera; ustedes pueden encontrar un día un caso completamente diferente de todo lo que hayan podido creer como clasificable. Sigan eso que proviene de la persona que están en vías de escuchar. Sin embargo, lo que es perturbador es que en la historia del análisis no ha aparecido un fantasma totalmente original. Descubrirán siempre las mismas viejas cosas. Esto es suficiente para conducirlos a la desesperanza. Espero no terminar mi vida sin haber encontrado una u otra cosa que pudiera dejar a la posteridad,algo que yo hubiera inventado. Pero hasta aquí mi inspiración ha permanecido acoplada. Es evidente que me doblego bajo la carga y, como soy muy viejo, no puedo inventar un nuevo fantasma. Esto es algo que todo el análisis del mundo, por flexible que sea, no puede hacer. Esto sería sin embargo rendir un gran servicio, pues los neuróticos son gentes que aspiran a una perversión que no alcanzarán jamás. Sería una ayuda el inventar algo, pero se termina siempre por girar en redondo. Por ejemplo,hasta dónde se puede conducir el fantasma de tomar a golpes de puño a su vecino, de enviarlo a la muerte con mil golpes?. Eso ha existido y ha sido practicado desde tiempos inmemoriales y evidentemente estimula la imaginación de algunos, pero todos saben que aquéllos no son nunca quienes realmente lo ponen en acción. Para hacerlo es necesario estar efectivamente establecido en alguna parte como ejecutor patentado; tales cosas son sólo hechas por personas que son pagadas para ello. De hecho, lo terrible es que el análisis en si mismo es actualmente una plaga: quiero decir que él es en si mismo un síntoma social, la última forma de demencia social que haya sido concebida.
Ello no ha sido concebido por nada: ocurrió que en un cierto momento de la historia la medicina destacó que no podía tratar todo, que tenía que enfrentarse con algo nuevo. El análisis es realmente la cola de la medicina, el lugar donde ella puede encontrar refugio,pues en otros aires ha devenido científico, lo que menos interesa a la gente. Hablando rigurosamente la ciencia no emerge simplemente así. Es necesario realmente darle un golpe. Pero una vez que ella ha partido existen escuelas científicas. Lo que interesa a la mayor parte de la gente es un departamento científico, es el buen lugar. Las personas que han realmente contribuido de algún modo a la ciencia pueden ser contadas con los dedos de la mano, ellas han obtenido un premio Nobel. No todo el mundo es capaz: la mayor parte de la gente usa de la ciencia de un modo muy particular y limitado. Lo curioso es que Freud pensaba que él hacía ciencia. El no hacía ciencia, él estaba en vías de producir una cierta práctica que puede ser caracterizada como la última flor de la medicina; ésta última flor encontró refugio aquí porque la medicina tenía tan numerosos modos de operar, un repertorio previo a su ejecución, reglados como papel para música, que ella debía tropezar con el hecho que había síntomas que no tenían que ver con el cuerpo, sino sólo con el hecho que el ser humano está afligido, si pudiera decirlo, por el lenguaje. El ha suplido por ese lenguaje, por el que es afligido, algo que es absolutamente no contorneable: no relación sexual en el humano.
La así llamada fundamental sexualidad de Freud, consiste en destacar que todo lo que tiene que ver con el sexo está siempre errado. Esta es la base y el principio de la idea misma de fiasco. El yerro mismo puede ser definido como lo que es sexual en todo acto humano. Es por eso que hay tantos actos fallidos. Freud ha indicado perfectamente que un acto fallido siempre tiene que ver con el sexo. El acto fallido por excelencia es el acto sexual, precisamente. Uno de los dos está siempre insatisfecho. Es necesario después de todo decir la verdad. Y es eso de lo cual la gente habla siempre.

Sra.Turkell: ¿Por qué dice usted que Freud no hacía ciencia cuando vuestra propia intención, si comprendo correctamente, es la de dar al psicoanálisis su verdadero objeto, el inconsciente, precisamente como el objeto de una ciencia?.

J.L.: Creo que ya es mucho el que Freud haya inaugurado un modo enteramente nuevo de relaciones humanas -en tanto es evidente que lo importante es lo que ocurre entre el analizante y el analista. Si lo he llamado plaga social, es porque lo que es social es siempre una plaga.
Pero, ¿porqué he dicho eso?. Es porque , -¿qué trataba de hacer yo?-, trataba de superar naturalmente, yo soy como todo el mundo,ingenuo; yo imaginaba que la lingüística era una ciencia. Ella tendría esta ambición. Ella trataba de hacer como si fuera una ciencia. Sólo miren los espíritus más serios en lingüística, Jakobson, Chomsky -se me ha dicho que él estaba sobre una nueva pista ahora, pero Chomsky mismo no ha podido encontrar nada mejor que repetir la lógica de Port-Royal. La ha llamado cartesiana, pero sólo es la lógica de Port-Royal, no va mas allá. La lógica de Port-Royal ya plantea preguntas muy serias. Lo que ellos llamaban lógica ya es una forma de lingüística. Es suficiente abrirla para ver que de lo que se trata es de este orden. Y si yo reconozco que el inconsciente no puede de ningún modo ser abordado sin referencia a la lingüística, considero que he agregado mi esfuerzo a la apertura freudiana. Pero ya es mucho que Freud mismo haya abierto ese camino, haya dado el eje y la práctica, mostrado que esa era por otra parte, la única medicina real posible. ¿Quién es historiador aquí, historiador del psicoanálisis?. ¿Es usted?.

Lucille Ritvó: Si.

J.L.: Usted es historiadora. ¿Agrega usted un nuevo capítulo a su historia del psicoanálisis con lo que yo acabo de decir?.

L.Ritvó: ¿Usted quiere decir esta conferencia?.

J.L.: Yo he dicho expresamente que el psicoanálisis era un momento histórico.

L.Ritvó: ¿Esto no es verdad para cada cosa?.

J.L.: El psicoanálisis tiene su peso en la historia. Si existen cosas que pertenecen a la historia son cosas del orden del psicoanálisis.

L.Ritvó: Eso parece demasiado vago y general. ¿Qué es lo que tiene que ver con el psicoanálisis?.

J.L.: Lo que se llama la historia es la historia de las epidemias. El imperio romano por ejemplo,es una epidemia. El cristianismo es una epidemia.

Sr. X: El psicoanálisis también …

J.L.: El psicoanálisis también es una epidemia.

Prof. Hartman: es contagioso.

L.Ritvó: A la historia concierne todo lo que la gente está dispuesta a pagar para encontrarlo escrito como historia.

J.L.: Esto es totalmente verdadero.Es algo que existe en segundo grado. La gente escribe a propósito de lo que ha sido escrito. Es por ello que son exigidos los documentos escritos. Usted no puede hacer historia más que escribiendo de segunda mano sobre lo que ha sido escrito en alguna parte. Sin el documento escrito ustedes saben que están en un sueño. Lo que el historiador exige es un texto: un texto o un trozo de papel; de todos modos debe haber en alguna parte, en algún archivo, algo que certifique por escrito y cuya falta hace imposible la historia … Lo que no puede ser certificado por escrito no puede ser considerado como historia.

L.Ritvó: No estoy segura que tenga que estar escrito para ser historia. Existen tradiciones orales, las gentes que no tienen escritura pueden también tener una historia,una tradición que ellos se transmiten. Usted puede también hacer historia recogiendo artefactos. En otras palabras yo creo -podría no estar en un buen terreno- que en arqueología e historia del arte aunque no se dispone de palabras escritas sobre papel, se puede hacer historia.

J.L.: El arte oral termina siempre por una forma escrita. El historiador en tanto que tal, exige un documento escrito; él no hace historia del arte. La historia del arte es algo totalmente impreciso. Para que la historia del arte tenga sentido, usted tiene necesidad de una fecha: esto es algo que ha dejado una traza escrita. ¿Cuándo fue construída la Catedral de Chartres?. Lo que es propiamente del orden de la historia debe ser fechable .

Prof.Eduard Casey: ¿Cuál es el lugar de lo imaginario en la historia?. ¿Cree usted que la historia para retomar sus propios términos, es totalmente simbólica?.

J.L.: Esta es una especie particular de simbólico, un simbólico que se junta a lo real por lo escritura.

Prof.Casey: Pero, si fuera así, existe una gran proporción de imaginario en la historia. Las fábulas, aún si ellas están escritas, son…

J.L.: Con las fábulas la cuestión es saber como nos han sido transmitidas. Nos han sido transmitidas por la escritura.

Prof.Casey: Naturalmente, pero ellas contienen aunque escritas y mezcladas a tradiciones precisas, lo imaginario y lo no fechable.

J.L.: Felizmente existen edificios que aún no se han desplomado. Eso llegará pero…

Prof.Casey: Pero, ¿cuál es el estatuto de esos edificios, sin base en la realidad, y que por otra parte están escritos?.

J.L.: En realidad no es el estatuto de las cosas lo que me concierne directamente, en tanto psicoanalista.

Prof.Casey: naturalmente.

J.L.: Yo no intento una filosofía del arte. Estoy ya demasiado ocupado con las consecuencias de mi práctica -que es absolutamente puntiforme- es sólo en un número limitado de puntos específicos que ella toca el dominio del arte. Freud trata de comprometerse en otra cosa y ver en el arte una suerte de testimonio del inconsciente. Trata de ello en múltiples ocasiones que no fueron todas especialmente felices. Con la “Gradiva” de Jensen, eso no marchó. Pues después de todo nada fuerza al artista a admitir que él tiene un inconsciente. Esto es psicoanálisis salvaje. Toda interpretación, aún aquella del Moisés, es justo una conjetura. No podemos estar seguros de ello pues no tenemos medio de analizar a la persona que la ha esculpido.

Prof.Casey: Existe allí, por otra parte, una analogía, en esta discusión entre historia y psicoanálisis, en el sentido en que los dos dominios tienen cosas que son imaginarias y no acontecimientos reales.

J.L.: Si, reconstrucciones. Por éstas últimas no podemos estar seguros de nada. Lo que no nos impide intervenir.

Prof.Casey: Aún si usted no está seguro de ello, ¿no existe una diferencia según que esos acontecimientos hayan o no tenido lugar?.

J.L.: Déjeme decirle. Usted no puede estar jamás seguro que un recuerdo no sea un recuerdo-pantalla. Es decir un recuerdo que bloquea el camino de lo que yo puedo localizar en el inconsciente. Es decir la presencia -la plaga- del lenguaje. No sabemos jamás. Un recuerdo, tal como él es imaginariamente revivido -lo que es un recuerdo pantalla- es siempre sospechoso. Una imagen bloquea siempre la verdad. Yo uso aquí términos que todo analista conoce. El concepto mismo de recuerdo-pantalla muestra la desconfianza del analista a la vista de todo lo que la memoria piensa que ella reproduce. Eso es lo que se llama, hablando propiamente,que la memoria es siempre sospechosa. Incidentalmente, es por ello que Freud tropezó con el famoso trauma original. El caso del “hombre de los lobos” es tan largo sólo porque Freud trata desesperadamente de dar claridad a algo y no puede saber si el hombre de los lobos, no relata -acerca de la copulación de los padres- más que un recuerdo pantalla. Un trauma es siempre sospechoso.

Prof.Casey: Pero no necesariamente imaginario tal que…

J.L.: La sexualidad es siempre traumática en tanto que tal.La primera especie de trauma es evidentemente aquélla de la que Freud da testimonio -después de todo demos todo su peso a los cinco psicoanálisis. ¿En qué consiste entonces la fobia del pequeño Hans?. En el hecho que él constata muy a menudo, que tiene un pequeño órgano que lo transtorna. Esto está perfectamente claro. Y quiere darle un sentido. Pero por lejos que llegue ese sentido, ningún muchachito experimenta jamás que ese pene le esté ligado naturalmente. El considera siempre al pene como traumático. Quiero decir que él piensa que aquél pertenece al exterior del cuerpo. Es por eso que él lo mira como una cosa separada, como un caballo que comienza a levantarse y a dar coces.
¿Qué puede significar la fobia del pequeño Hans sino es el hecho que él está en vías de traducir el original de la historia, el hecho que él destaca que tiene un pene?. El no ha logrado aún, dominarlo con palabras, esas palabras son el analista -es decir su padre-, Freud aún no se ocupa de él, Freud lo insta a decir las palabras que lo calmarán. Y como tenemos el testimonio de Hans -adulto,vino a los E.E.U.U.- ellas lograron librarlo perfectamente de su fantasía, de suerte que no recordaba ni siquiera haber sido el pequeño Hans.
Ese caso fue un suceso, pero, ¿qué significa sino que el padre, con la ayuda de Freud,logró impedir que el descubrimiento del pene tuviera consecuencias demasiado desastrosas?.

Prof.Dr. Robert Lifton: ¿Puedo plantear una cuestión?. Volviendo a vuestra primera aseveración acerca de que toda la historia surgiría del psicoanálisis -lo que es perfectamente verdad-, yo pienso que se ejerce un esfuerzo considerable,ahora, en nuestro país y también en Francia -creo- para asociar de algún modo psicoanálisis e historia, para abordar la historia por el insight psicoanalítico y creo que hay allí un dilema, fundamental en lo concerniente al modo en que se aborda la simbolización, si se toma en serio lo que usted llama lo simbólico, se lo encuentra en discordancia con el concepto analítico clásico de formación simbólica, pues su concepto encara la totalidad de la mentalidad humana como tomada en ese proceso simbólico de creación y recreación y, si uno aborda la historia llega a ser menos y menos satisfactorio.

J.L.: esto es absolutamente verdadero.

Dr.Lifton: También, en ese dilema sobre el modo en que se usa el insight para abordar la historia, mi propio punto de mira está en descartar los conceptos de defensa e instinto en provecho de la continuidad y discontinuidad de la vida tal como ella es simbolizada. Y yo creo que se puede abordar…

J.L.: ¿Continuidad y discontinuidad ?

Dr.Lifton: 0 eso que se podría,llamar muerte y continuidad. En otras palabras, como puede uno retener…

J.L.: ¿Esta es su tendencia?. Entonces yo soy…¿Cómo se llama usted?.

Dr.Lifton: Robert Lifton.

J.L.: Yo soy liftoniano (risas). Porque encuentro su dirección tan válida como la mía. Llegué a tomar mi dirección a causa del camino por el cual arribé al psicoanálisis, pero no veo razón por la cual no pudiera haber otra llave. Usted tiene sólo que ver lo que ella abre…

L.Ritvó: Pienso, en tanto que historiadora de la ciencia, que la gente ha tomado los descubrimientos científicos -cualesquiera que fueran- para tratar de acordarlos a otros fenómenos que aquellos que los habían provocado. La física newtoniana, por ejemplo, ha sido la base de la Constitución americana. No creo que Newton haya soñado cosa parecida. Y, yo creo que cuanto más uno se aleja del fenómeno por el cual fue desarrollada la teoría, menos es ella aplicable. También pienso que aquello que el psicoanálisis y la historia tienen en común es el ser humano, pero el psicoanálisis lo considera en tanto que individuo,tal como se revela en una situación muy particular, y es responsabilidad de cualquiera servirse de ella en otro campo y probar y ver si es aplicable,y aún válida, en ese campo. No creo que pueda tomárselo como un todo y esperar que concuerde con una situación diferente de aquella en la cual ha sido desarrollado.

J.L.: Tiene usted una concepción ambiciosa de la historia … la misma que la de los Padres de la Iglesia. Los Padres de la Iglesia reinterpretan el conjunto de la historia, de suerte, que deviene necesario que la historia engendre la Iglesia.

Prof.Hartman: Si la Iglesia es una teoría, algo comparable a una teoría científica, el Dr.Lacan dice que desde usted,toda la historia tendría que ser reinterpretada para mostrarse de acuerdo con esta teoría.

L.Ritvó: No; yo decía que uno no puede aplicar una teoría científica, en su conjunto, a la historia.

Prof.Hartman: Usted hablaba del carácter transitorio de toda teoría científica.

L.Ritvó: Sí,una teoría científica es transitoria.

Prof.Hartman: Una teoría científica se muestra entonces mortal, en el interior de un límite de tiempo.

L.Ritvó: Eso es verdad, ella es válida para un conjunto particular de observaciones, por ejemplo, la teoría de Newton es válida para un cierto conjunto de observaciones, más allá conviene la teoría de Einstein y no ya la de Newton. Así Newton es invalidado más allá de ese punto.

J.L.: Sí.

Prof.Hartman: ¿Qué diría usted al respecto del psicoanálisis?

L.Ritvó: Yo decía que el psicoanálisis no puede ser válido más que en el campo de sus observaciones, que es la situación analítica.

J.L.: Eso es exactamente lo que yo digo. Nosotros no tenemos medio de saber si el inconciente existe fuera del psicoanálisis.

L.Ritvó : Yo no sé si no hay medio de saberlo; no sé si eso ya ha sido ensayado y sí, ensayándolo, será o no válido para dominios exteriores.

Prof. Louis Dupré: ¿No podemos nosotros extraer,doctor,una conclusión de lo que usted ha dicho?. En el caso de numerosas interpretaciones analíticas, en el arte, en la literatura, me he preguntado a menudo, si el intérprete no había reducido el símbolo a un síntoma y así operado una simplificación que no responde ya, al original.

J.L.: Si, es lo que hace la historia del arte.

Prof.Dupré: Bien. Pero también ciertas interpretaciones analíticas que tienden a …

J.L.: que son siempre excesivas …

Prof.Dupré : Que tienden a reducir el significante a un simple significado.

J.L.: Estoy absolutamente de acuerdo.

Prof.Dupré: … reduce a un simple signo que no es ya un símbolo.Y así se falta a la verdadera naturaleza del significante como tal.

Prof.Hartman: Aún no hemos oído a ningún psicoanalista reconocer como él o ella se autoriza …

Dr.Marshall Edelson: Para volver a la cuestión, ¿la lingüística es una ciencia?.¿El psicoanálisis es una ciencia?. En “La interpretación de los sueños” Freud dice: “nuestras ideas nos ponen mas cerca de la realidad desconocida”. Si la ciencia es ese esfuerzo por acercarse a la realidad desconocida entonces la lingüística y el psicoanálisis son ciencias.

J.L.: Pero ellos no tienen ese estatuto. Pues lo que ha sido propuesto como ciencia comienza con Galileo. Es en la línea de Galileo que vino Newton… y comenzamos hasta tener alguna idea de lo que es la biología.

Sra.Turkell: ¿Pero cuál es vuestra definición de la ciencia?. Esa es la pregunta.

J.L.: Hasta el presente todo lo que ha sido producido como ciencia es no verbal. Naturalmente, es evidente que el lenguaje es utilizado para enseñar ciencia, pero las fórmulas científicas son expresadas siempre por medio de letritas -1/2 m V2-, como relación entre la masa y la aceleración de la velocidad, no puede ser explicado en el lenguaje mas que por largos rodeos. Su significación tiene que estar estrictamente limitada y aún así no satisface perfectamente. Por ejemplo, cuando tratamos con electrones no sabemos ya realmente lo que nosotros entendemos por masa o velocidad, pues somos incapaces de medirlos. La ciencia es lo que se sostiene en su relación a lo real, gracias al uso de letritas.

Sra.Turkell: ¿Es eso lo que da su importancia , para usted, a los matemas en psicoanálisis?.

J.L.: Es cierto que yo trato de dar forma a algo que sería tratado como núcleo del psicoanálisis, del mismo modo que esas letritas. He tratado de escribir cierta fórmula, que expreso lo mejor que puedo, con una gran S que representa al sujeto y que tiene que estar barrado, después un pequeño signo (rombo), y al final una (a).Todo puesto entre paréntesis. Esta es una tentativa de imitar la ciencia. Pues creo que la ciencia sólo puede comenzar así.

Dr. Sidney Blatt: ¿Pero no es esto imposible para una ciencia psicológica?. Me inquieto por esta definición porque yo afirmaría que el psicoanálisis y la psicología de las profundidades jamás podrán satisfacerla.

Sra.Y: También elimina la biología.

Dr.Blatt: La cuestión no es que sea o no una ciencia, todo depende del modo en que se defina una ciencia; la cuestión es que la diferencia es de discursos. La diferencia de discurso es, que en el psicoanálisis, en psicolingüística y en otros dominios, el hombre intenta reflexionar sobre si mismo, más bien que reflexionar sobre un objeto exterior. Eso exige un conjunto diferente de definiciones, de modos de investigación. Que nosotros lo definamos o no como ciencia no es lo importante. La cuestión es que podamos especificar los diferentes dominios del discurso.

J.L.: Eso es exacto.

el intérprete S.Felman: En tanto que la otra persona que ha hablado pensaba que en psicoanálisis la matematización era un anhelo imposible, que nunca será posible matematizar todo allí.

J.L.: Yo no he dicho matematizar todo, sino comenzar a aislar un mínimo matematizable.

Dr.Blatt: En otras palabras, hay dos modelos del cual uno sería, como usted acaba de decir, la tentativa de aproximar una estructura matemática aún de modo limitado. Pero el otro modelo, que yo creo de posible ventaja, es ignorar esta exigencia y en su lugar atenerse -pues creo que es importante atenerse a la ciencia tradicional- al sentimiento de evidencia, y a principios o conceptos construídos alrededor de la evidencia, de un modo que siempre, releva de la tradición científica, pero que exige criterios diferentes para la ciencia del self , en tanto que opuesta a la ciencia de los objetos exteriores.¿Admitiría usted la posibilidad de un modelo científico diferente del vuestro?

J.L.: Si,lo admitiría.

L.Ritvó: Los científicos se preguntan hasta si la matemática es una ciencia, en tanto ella no tiene hechos, no tiene campo de observación. Ella es un útil para la ciencia, pero los científicos no están seguros que sea una ciencia.

Prof.Felman: Pero todo depende de la definición de lo que es una ciencia.

L.Ritvó: Es verdad. Su definición omite la biología, la geología, y de hecho todo lo biológico…

Prof.Felman: ¿Usted tiene a la ciencia experimental por modelo exclusivo?

L.Ritvó: No, pero la ciencia en un sentido más amplio es una aproximación para evaluar si vuestras formulaciones son de orden especulativo,hipotético, o suficientemente probadas para hacer una teoría. Como lo decía Darwin: “Ustedes no pueden perjudicar a la ciencia con una falsa teoría, sino con una falsificación de los hechos”.

J.L.: Pero es destacable que la observación sólo está satisfecha cuando ella culmina en una fórmula que puede ser llamada matemática. La observación sola no satisface el espíritu, si esa palabra quiere decir algo.

L.Ritvó : Esta es una visión muy limitada de la ciencia. Omite una gran parte de la ciencia .

Dr. Edelson: Puedo evocar algo especifico concerniente al lenguaje. ¿Cómo puedo yo decir cosas que nunca hayan sido dichas en otro momento?.¿Cómo puedo yo pronunciar frases que jamás hayan sido dichas por algún otro?. Frases que no me sean impuestas por mi medio. Ellas vienen del interior. Ellas concuerdan con lo que me rodea pero eso no me constriñe a decir lo que yo digo. Yo tengo la elección. Yo puedo decir una cantidad de cosas en el mismo medio.

J.L.: Pero el medio es una reflexión…

Dr.Edelson: Otras dos preguntas.¿Cómo,en tanto oigo dos frases y ellas tienen la misma estructura, puedo saber que significan cosas diferentes?. ¿0 bien: oigo dos frases que tienen estructuras diferentes y yo sé que ellas significan la misma cosa?. Tratando de responder estas preguntas he hecho la teoría de una estructura abstracta el espíritu : lo que surge de mi espíritu me permite hacer cosas. Yo puedo tener mas de una teoría; una teoría me ayudará a explicar mejor que otra como soy capaz de hacer esas cosas. Usando nuevas vías para encarar el mundo,el hombre ha tenido necesidad de nuevos conceptos; esto no es menos científico. Si yo estoy en, un mundo donde tengo que comprender las cosas por conceptos tales que “reglas” y “significación” estos son aún conceptos que me ayudan a comprender. Ello no me hace a-científico. Freud habla del sentido o la significación de los síntomas más que de su causa. Esta es siempre la cuestión de un científico.

J.L.: Esto es precisamente lo que ha introducido Freud.

Dr.Edelson: Estamos de acuerdo.

J.L.: Esto es lo que Freud ha introducido y es por ello que yo destaco la cuestión de la lectura que Freud hace de ese sentido. Lo que es divertido es que eso se logre. Es lo que un cierto Reik llamaba “sorpresa”, la cosa que nos sorprende. Precisamente porque nosotros pensamos que la ciencia sólo tiene que ver con lo real. Pero lo real, tal como nosotros hablamos de ello, está completamente desprovisto de sentido. Podemos estar satisfechos, estar seguros que tratamos algo real sólo cuando ya no hay ningún sentido,cualquiera sea. No hay sentido porque no es con palabras que escribimos lo real. Es con letritas.

Dr.Edelson: Las construcciones lógicas que nosotros hacemos para comprender la realidad desconocida llegan a ser, en su tiempo, realidad. Lo que fue ficción lógica en física es hoy realidad.
J.L.: Las construcciones lógicas, he dicho que las consideraba psicóticas..

Prof.Felman: El ha hecho una broma; al comienzo de su exposición dijo que una construcción lógica,perfectamente coherente, era como el definía “la psicosis”.

Dr.Edelson: Hum.

Prof.Felman: Era una aserción provocadora.

Dr.Edelson: Me siento provocado.

Prof.Felman: Pero dijo entonces que en ese sentido él era psicótico porque trataba de ser riguroso. También, que él no está contra el rigor, pero no lo iguala a la ciencia. Este es yo creo, el punto principal. La coherencia en tanto que tal sería sólo prueba de psicosis y no de verdad.

J.L.: La psicosis está plena de sentido.

Dr.Edelson: La psicosis es llamada estereotipia y está desprovista de sentido en mi experiencia.

J.L.: Pero los estereotipos no se sostienen para el psicótico más que por su sentido.

Dr.Blatt: Si, pero es porque el psicótico se esfuerza en hacer sentido -se restringe a la función sintética- para permanecer en relación con el mundo.

Prof.Dupré: Pero, ¿por qué,doctor,insiste usted tanto sobre la necesidad de fórmulas matemáticas, para definir la ciencia?.

J.L.: Porque esto es históricamente verdadero.

Prof.Dupré: Pero eso ha comenzado con Descartes, en Francia, eso no es…

J.L.: Eso comenzó con Galileo.

Prof.Dupré: De acuerdo, pero agregar una centena de años no hace mucha diferencia. La matematización de la ciencia es casi una excepción en la historia de la humanidad y es una excepción que los científicos al menos abandonan. Nosotros no creemos más en ello. También, ¿por qué reducir la ciencia del espíritu -que escapa a ello desde el inicio- a un punto de vista que no existe ya, siquiera en la ciencia?. Puede haber otros modelos, por ejemplo,todas las ciencias sociales, las ciencias del espíritu no tienen necesidad de fórmulas matemáticas para expresarse claramente. Las fórmulas matemáticas están en uso, pero más bien como abreviatura de lo que se piensa, o con fines pedagógicos, aún hoy en economía.

Dr.Edelson: La ciencia matemática no es la cantidad. La matemática es lógica.

J.L.: Si, no es la cantidad.

Dr.Edelson: Sí, es la lógica; si es la lógica de las relaciones que subtiende a las matemáticas, estas son formas puramente simbólicas. Si introducimos las matemáticas para comprender el espíritu, usamos simplemente formas simbólicas para dar cuenta de la naturaleza de la estructura del espíritu. Eso no tiene nada que ver con la cantidad,la medida,de lo que sea.

Prof.Dupré: Eso es exactamente lo que yo digo, y es por lo cual no puede ser apropiado y de ninguna ayuda.

Dr.Edelson: Pero lo que soporta las matemáticas es la lógica de las relaciones, la lógica de la simbolización .

Prof.Dupré: De alguna simbolización, pero no de aquella de la cual usted tiene necesidad para sus fines.

L.Ritvó: ¿Dirían ustedes que Buffon, Lamarck ,y Cuvier,y Claude Bernard,y Pasteur,y Darwin,y Lyell, que alguno de ellos no es científico?.

J.L.: Seguramente lo son.

L.Ritvó: Pero ellos no han formulado esos conceptos matemáticos, su obra está desprovista de expresión matemática.

Dr.Edelson: El invoca las matemáticas de otro modo que usted. Esas son formas simbólicas que no tienen nada que ver con la cantidad.

Prof.Hartman: La querella lleva sobre la intepretación del simbolismo de los matemas.

Prof.Dupré: Pero el problema es este, ¿cuál es el estatuto exacto del simbolismo de los matemas?. Es este un simbolismo universal o un …

J.L.: Es un simbolismo elaborado, siempre elaborado por medio de letras.

Prof.Hartman : ¿Pero quid de las palabras?. Aún si la ciencia analítica contiene matemas está la cuestión de la práctica y la traducción de tales matemas en práctica analítica que es verbal, ¿no es así?.

J.L.: Existe, por otra parte un mundo entre la palabra y la letra.

Prof.Hartman : Pero es su lazo el que usted desea mostrar …

J.L. : Sí, y que me divierte.

Sra.Turkell : ¿Cómo articularía usted la idea de que el psicoanálisis aspira al estatuto de ciencia, con lo que usted ha dicho de él como epidemia?. En un sentido este es un fenómeno social …

J.L.: Una epidemia no es un fenómeno social, al menos no en el caso dela ciencia.

Sra.Turkell: ¿Qué es una epidemia científica?.

J.L.: Es cuando es tomado como una simple emergencia, en tanto que es de hecho una ruptura radical. Es un acontecimiento histórico que se ha propagado y que ha influido en gran modo en la concepción de lo que se llama universo, que en si mismo tiene una base muy estrecha,salvo en lo imaginario.

Prof.Hartman: Usted nos ha acordado mucho tiempo y sabiduría …

J.L.: Como me beneficié con vuestra atención trataré de decir un poco más mañana.

Prof.Hartman: Usted terminó su exposición con la palabra “destino” y ahora nosotros terminaremos con la palabra “epidemia”. Usted ha respondido, de hecho, a una epidemia de preguntas y le estamos, en suma, muy reconocidos.


Traducción: Ana María Gómez.
Texto publicado en Scilicet 6/7 (francés), editorial Seuil.

Un comentario en “Conferencia en la Universidad de Yale (24 de noviembre de 1975). JACQUES LACAN.

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