Dos preguntas a Alicia Russ.

Por Gisela Avolio.

Editorial, Helga Fernández.


-¿Cómo y cuándo descubrió el psicoanálisis?

-El psicoanálisis entró en mi vida por la vía de la resistencia. Estaba haciendo la concurrencia en el Hospital Borda, en un servicio a corto plazo, que elegí luego de haber renunciado a una residencia en otro lugar, cosa inusual en esa época. Me encantaba escuchar a los pacientes, su particular decir, aunque no sé muy bien ni qué ni cómo los escuchaba, poco importa, y a su vez no me hallaba en el discurso de la psiquiatría, me parecía muy aburrido y aplastante, cosa que me resultaba incómoda ya que era el único que conocía. Lo interesante es que era un servicio nuevo y se diferenciaba del resto del hospital, sobre todo porque era el menos psiquiátrico, junto con consultorios externos. Intentaba ser novedoso y se trabajaba con distintos abordajes terapéuticos. Había una diferencia marcada entre un deseo que me llevaba a escuchar a los llamados enfermos y la teoría con la que no me hallaba, pero la variedad de ese servicio me permitía escaparme de la rigidez de la psiquiatría.

Yo me analizaba, y trabajaba haciendo guardias como médica en una clínica psiquiátrica, y ahí participé de un espacio de supervisión con psicoanalistas que despertó algo fuerte en mí que se matizaba entre el deseo de estar allí y el malestar de no entender de lo que se trataba. No faltaba nunca, eran los jueves. Me sorprendía que las habituales crisis de los pacientes habían disminuido notablemente y el trabajo en las distintas áreas funcionaba. Nuevamente la incomodidad, me sentía muy concernida por ese discurso, pero sentía que no pertenecía porque venía de la medicina. Esos psicoanalistas eran de la Escuela Freudiana de la Argentina, incluso el director de la clínica, y es Aída Canan que me invita a ir. Ahí pasaba algo que no entendía, eran clases muy movilizantes, pienso por el deseo que tenían esos enseñantes puesto en la transmisión, y en especial lo fueron para mí las clases de Anabel Salafia. Decía que no entendía nada, cosa que me molestaba mucho, pero a la vez me causaba cada vez más, saliendo de las clases con más interrogantes que de mi análisis, cosa que precipitó al tiempo en que lo dejara y comenzara mi análisis con Anabel Salafia hasta su fin.

Lo que me sostuvo sin saberlo durante muchos años, y luego lo supe, fue y es habitar el discurso del psicoanálisis con un deseo que fue siendo más y más decidido cada vez. Ese es mi lugar.

-¿Qué considera que el psicoanálisis puede aportar a nuestra contemporaneidad?

-El psicoanálisis es un lazo social nuevo y singular, una práctica de discurso desde donde es posible pensar otros como el social, el científico, el religioso o el político. Lo contemporáneo tiene invariantes, como la destrucción del hombre que atraviesa todas las épocas, la reconstrucción y la invención a través de los tiempos, lo que retorna como propio del malestar en la cultura, y lo que resulta novedoso como la tecnología junto con la ciencia en la actualidad. Todo finalmente concierne al lazo con los otros, y establecer un lazo menos destructivo y más amoroso para con uno y con los otros, hace al recorrido de un análisis. Que el otro sea otro requiere de un largo camino. Que no sea necesario destruirlo para poder existir, deja de ser un precepto moral, para ser una ética del deseo, del que el psicoanálisis tiene sus fundamentos. El psicoanálisis mantiene, porque es su estofa, la apuesta a la existencia de un sujeto que entre en el orden del deseo.



IMG_0171Alicia Russ. Psicoanalista. Ingresa en la Escuela Freudiana de la Argentina desde 1987. A.M.E. y A.E. en los períodos 2014-2017. Inscripta en la Fundación del Campo Lacaniano e integra el Seminario de la F.C.L. desde 2011. Co-autora de varios libros tanto de la E.F.A. como el Qué hacer del analista, El cuerpo y sus avatares, La fobia en la estructura,  libros El Hilo en el laberinto, Lo que el Pase nos enseña, entre otros. Y de la F.C.L.: ¿Qué es la realidad?, Relato de Freud Invento de Lacan, ¿Es que no se puede mentir de verdad?, entre otros.


gisela avolio Avolio, actualmente trabaja como analista, es miembro fundadora de la Escuela Freudiana de Mar del Plata, y miembro de Fondation Européenne pour la Psychanalyse. Fue Residente de Psicología en el Htal. Subzonal especializado Neuropsiquiátrico Dr. Taraborelli (Necochea, Bs. As.). Dicta clases en las actividades de la Efmdp, y allí coordina el dispositivo Práctica psicoanalítica con Niños y Adolescentes, desde 2010; actualmente es docente y supervisora de la Residencia de Psicología Clínica de los Hospitales Provinciales de Necochea y Mar del Plata. Y dicta clase anualmente en Centre IPSI de Barcelona. Desempeña la práctica del psicoanálisis en el ámbito privado.


 

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