Dos preguntas a Sabrina Mauco

Por Gisela Avolio

Edición: Gerónimo Daffonchio

-¿Cómo y cuándo descubrió el psicoanálisis?

En la medida en que fui reflexionando respecto de esta pregunta, fueron armándose dos respuestas posibles.

Voy con una de ellas. Descubrí el psicoanálisis al interior de la carrera de Psicología en la Universidad Nacional de La Plata. Comencé a estudiar en el año 2005, en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, y me recibí en el 2013 ya perteneciendo a la Facultad de Psicología. Fui ayudante de la cátedra de Psicología Evolutiva II durante dos años y  las materias que más convocaron mi deseo de saber fueron Clínica de Adultos y Clínica de Niños, las cuales tenían una marcada orientación psicoanalítica.

Por ese entonces, transité mis primeras experiencias como analizante. Si bien no entraré en los detalles de las mismas, puedo decir que mi relación con el psicoanálisis –y con mis psicoanalistas- en este momento –y durante largo tiempo- era al modo de un nuevo saber al cual dirigirme para encontrar respuestas cerradas y categóricas frente a todo aquello que hacía asomar algo de angustia. Insistía en armar un Otro sin fisuras ni tropiezos, el cual creía esperaba lo mismo de mi parte. Todo podía y debía ser explicado y comprendido para así marchar sin angustia; los diques debían cerrarse para funcionar “como todos”. De este modo el psicoanálisis era para mí, en definitiva, la respuesta a todas mis preguntas.

Ahora, la segunda respuesta. Durante la transición de mi carrera universitaria, había escuchado algunos relatos de experiencias de Residencia sin detenerme demasiado en los detalles; entendía que se trataba de continuar formándome académicamente pero, esta vez, en estrecha relación con la práctica. Al recibirme y regresar a mi ciudad de origen, en el interior de la provincia de Buenos Aires, sentía que, si bien contaba con un título para ejercer la profesión, había algo del “saber ser psicoanalista” que aún me faltaba. Es entonces que rendí el concurso y pude ingresar a la residencia de Psicología del Hospital Subzonal Especializado Neuropsiquiátrico “Dr. Domingo Taraborelli”. Con el paso del tiempo, del tránsito de la residencia y de algunos -otros- análisis (y también de otros Otros), descubrí que, a diferencia de lo que creía, para ser -o estar-  psicoanalista hay que asumir un no saber y que eso que creía me faltaba para habilitarme a ejercer ésta práctica, me iba a faltar siempre. Pero que una cosa no necesariamente quitaba la otra. Ya no transitaba esa falta de saber (ser) con tanto miedo y vergüenza, sino que empecé a vivirla como posibilitadora y creadora de un saber hacer con “el monstruo en el bolsillo” que todos llevamos. Es entonces que aquí descubrí otro tipo de psicoanálisis. Un psicoanálisis que pasó de ser la respuesta a mis preguntas a una pregunta a las respuestas.

¿Qué considera que el psicoanálisis puede aportar a nuestra contemporaneidad?

En consonancia con lo anterior, considero que el psicoanálisis es una práctica de la interrogación. En esa línea, se puede ubicar a contrapelo de los saberes hegemónicos dominantes que sostienen los quehaceres cotidianos, ya sea en el ámbito público como en el privado. Abrir un intervalo allí donde aparecen respuestas coaguladas y automáticas que producen sufrimiento y malestar, con el fin de rescatar las particularidades del sujeto cuando éste queda aprisionado ya sea en categorías diagnósticas, en leyes universales, en nominaciones generalistas o en algún significante amo, considero, es tarea de quienes adherimos a la práctica psicoanalítica. En conclusión, a mi entender, el psicoanálisis aporta a nuestra contemporaneidad la pregunta por y al sujeto.

 


img_0179.jpg Me recibí en la Facultad de Psicología de la UNLP, donde fui dos años ayudante de cátedra de Psicología Evolutiva II. He trabajado como analista en consultorio privado. En mayo de este año terminé la Residencia de Psicología en el HSEN “Dr. Domingo J. Taraborelli” de Necochea, obteniendo así el título de Especialista en Psicología Clínica. He participado como expositora en diversos Congresos de Psicología como también de Jornadas. Actualmente, soy Jefa de Residentes de Psicología del Hospital antes mencionado.

 


gisela avolioGisela Avolio, actualmente trabaja como analista, es miembro fundadora de la Escuela Freudiana de Mar del Plata, y miembro de Fondation Européenne pour la Psychanalyse. Fue Residente de Psicología en el Htal. Subzonal especializado Neuropsiquiátrico Dr. Taraborelli (Necochea, Bs. As.). Dicta clases en las actividades de la Efmdp, y allí coordina el dispositivo Práctica psicoanalítica con Niños y Adolescentes, desde 2010; actualmente es docente y supervisora de la Residencia de Psicología Clínica de los Hospitales Provinciales de Necochea y Mar del Plata. Y dicta clase anualmente en Centre IPSI de Barcelona. Desempeña la práctica del psicoanálisis en el ámbito privado.

 

Gerónino Daffonchio, analista. Participante de la Escuela Freudiana de la Argentina. Actualmente desempeña la práctica del psicoanálisis en el ámbito privado. Editor de esta revista.

 

 

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